Hoy, 25 de noviembre, nos unimos para conmemorar el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer y reafirmar nuestro compromiso de visibilizar, denunciar y transformar una realidad que sigue vulnerando la vida, la libertad y la dignidad de millones de mujeres y niñas en todo el mundo.

La violencia contra las mujeres, en cualquiera de sus formas, es una violación de los derechos humanos. No reconoce fronteras y ninguna cultura, tradición ni creencia puede justificarla. Porque proteger a las mujeres es una responsabilidad colectiva, hoy levantamos la voz por las que ya no están, por las que siguen enfrentándose a la violencia cada día y por las que necesitan ser escuchadas. Lo hacemos con la convicción de que un mundo sin violencia es posible y que la diversidad, el respeto y la igualdad deben ser los pilares sobre los que construyamos nuestro futuro.

Por un mundo sin violencia, diverso, justo e igualitario. Ni una menos.